Del 29 de noviembre al 8 de diciembre, la Congregación de los Hijos de la Inmaculada Concepción celebró su fiesta patronal en el escolasticado, en un ambiente de fervor espiritual, formación doctrinal y profundización de la devoción mariana. Bajo el signo de la Virgen María, este tiempo fuerte reunió a religiosos y fieles en torno a varias enseñanzas ricas y variadas.
Cada día, un tema fue presentado por un miembro de la Congregación, ilustrando la profundidad del misterio mariano y su papel en la vida cristiana:
- El P. Apolinario abrió la semana evocando la presencia maternal de María en la Congregación, subrayando cuánto la Virgen acompaña y protege a los hijos espirituales que le están consagrados.
- El P. Denis profundizó en el dogma de la Inmaculada Concepción, el mismo corazón de la espiritualidad de la Congregación.
- El P. Silvano destacó las virtudes de la Virgen María, modelo perfecto de fe, obediencia y pureza.
- El P. Renaud abordó las bodas de Caná, revelando a María como mediadora de la gracia.
- El P. Kolbert presentó a María en la historia de la salvación, recordando su papel único en el plan divino.
- El P. Médard habló de María, Madre de Dios, título fundamental afirmado desde los primeros siglos de la Iglesia.
- El P. John meditó sobre María, llena de gracia, completamente abierta a la voluntad de Dios.
- Fr. Emmanuel a enseigné sur le rôle de la Vierge Marie dans la vie des chrétiens, insistant sur l’imitation de ses vertus au quotidien.
- Finalmente, el P. Gabriel concluyó con la visitación como paradigma de una vida de servicio y humildad.
La semana terminó con una misa solemne y la renovación de los votos el domingo 8 de diciembre a las 11 a.m., en la solemnidad de la Inmaculada Concepción, momento destacado de este evento espiritual.
Esta celebración permitió a cada uno reenfocarse en lo esencial: vivir en la escuela de María, en la humildad, la fe y la entrega de sí mismo. Una iniciativa que testimonia la vitalidad de la Congregación y su apego a su patrona celestial.


